Pagos anuales durante toda la vida del activo. Oficialmente, sin deuda.
El 8 de octubre, el Congreso de Jalisco recibió la iniciativa para construir el acueducto sustituto Chapala–Guadalajara y pagarlo mediante un esquema de presupuesto multianual: pagos anualizados durante la vida útil del proyecto, cuya autorización corresponde al Congreso. La presentación fue explícita: «no se contempla la contratación de deuda ni créditos contingentes».
No es un truco, y puede ser la herramienta correcta: una asignación multianual votada por el Congreso es más transparente que una garantía que nadie vota. La pregunta es dónde aparece el año próximo: en el presupuesto multianual, en el límite de deuda o en ninguna parte.
Un contrato privado. Una garantía del Estado. 97 % de dinero público.
Tina River es una APP de manual: una central hidroeléctrica de 15 MW construida y operada por patrocinadores privados, energía vendida a la empresa eléctrica estatal con un PPA a 34 años y un acuerdo de garantía del gobierno firmado por el Ministerio de Hacienda. El 14 de octubre, el Banco Mundial publicó su reestructuración: el costo sube de US$ 241,9 M a US$ 318,1 M, y la entrada en operación comercial pasa de 2024 a febrero de 2028.
El gobierno cubre la brecha con donaciones y préstamos concesionales «para minimizar el endeudamiento soberano adicional y limitar el impacto asociado en la tarifa». Razonable. También muestra quién cargaba con el riesgo de construcción.
Más de la mitad de la cuenta eléctrica es pago por capacidad.
El comprador único de Pakistán presentó su proyección para 2027 el 12 de octubre; el regulador la revisa en audiencia el 3 de noviembre. De los Rs 3,55 billones que espera pagar por la energía, Rs 1,91 billones son cargos por capacidad: pagos fijos de contratos de compra de energía de largo plazo, que se deben aunque las plantas no despachen.
Y se mueve con la rupia. En palabras del propio documento, el precio de capacidad es «principalmente sensible al tipo de cambio US$/PKR, a la tasa KIBOR/SOFR y a la inflación local e internacional». Un compromiso firme, sensible al dólar y de décadas, que se carga en la tarifa, no en la deuda.
Egipto quiere APP que no necesiten una firma soberana.
Muchos de sus proyectos de infraestructura «requieren garantías soberanas para llegar al cierre financiero», anota el Banco Mundial, en medio de una «presión creciente para contener las garantías soberanas y los pasivos contingentes». La respuesta que prepara con el Banco: una empresa de garantías con gestión comercial, calificación AAA en escala local, que ofrece garantías de pago del comprador, de terminación y de servicio de deuda en moneda local, para energías renovables, transmisión, desalación y aguas servidas.
El riesgo no desaparece: el Estado sigue siendo dueño de una parte del garante. Pero queda capitalizado, acotado y con precio desde el inicio, en lugar de firmarse APP por APP. El directorio decide en diciembre.
La deuda de Senegal no creció 26 puntos. Se encontró.
El Global Financial Stability Report de octubre del FMI, presentado en las Reuniones Anuales: tras una auditoría en 2024, la deuda del gobierno central de Senegal para 2023 se reexpresó de cerca de 74 % a 100 % del PIB. Versiones posteriores sumaron unos US$ 2.000 millones de desembolsos bilaterales no informados para compromisos de proyectos que ya habían sido anunciados.
El diagnóstico del Fondo es general: las estadísticas «capturan el efectivo recaudado, pero no la exposición completa». Y en el marco FMI–Banco Mundial para países de bajo ingreso, las APP se cubren con una prueba de estrés, no en la deuda base; menos de un tercio de los análisis de deuda incluye la deuda no garantizada de empresas públicas.
Una APP es una promesa de pago. Cuéntela el día que la firma.
Jalisco votó los pagos y los llamó «sin deuda». Tina River le puso un nombre privado a dinero público. Pakistán paga capacidad la use o no, indexada a una moneda que no emite. Egipto construye un garante para dejar de firmar garantías. Instrumentos distintos, una regla: el compromiso existe desde la firma, lo vean o no las estadísticas.
¿Cuánto de su programa de APP encontraría una auditoría?